viernes 2 de septiembre de 2011

Diablo Guardián

Hace más de dos años tuve la oportunidad de leer Diablo Guardián y actualmente sigue siendo uno de mis libros favoritos. Y es que la prosa tan ingeniosa y adictiva de Xavier Velasco simplemente hizo que, literalmente, devorara el libro. Me gusta mucho la manera en que este escritor puede tocar cualquier tema, por más trillado que sea, y convertirlo en algo totalmente distinto a lo que alguna vez haya leído. Está lleno de juegos de palabras, de frases hechas con retórica inteligente que al final pueden terminar siendo principios o máximas. Es precisamente en este libro en donde tenemos la oportunidad de conocer a Rosalba o mejor dicho: Violeta. Una niña de 15 años que busca de cualquier forma posible salirse con la suya. La novela es narrada en primera persona y ésto hace que los lectores nos convirtamos en una especie de cómplices de todas sus aventuras. A su corta edad, Violetta, vive la vida de manera acelerada sin pisar el freno ni una vez. Prueba y hace de todo y no siempre toma las decisiones correctas. Aún así, a pesar de no ser el mejor ejemplo es imposible que la puedas odiar. Sin duda Xavier Velasco ha podido crear un personaje único e inolvidable con Violetta. Hace de ella una mujer diferente con una forma de pensar demasiado irónica y que no deja de sorprender. Una mujer que no necesita de ángeles porque mujeres como ella solo pueden tener un diablo guardián.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Una no aprende a ser puta en los bares, ni en las fiestas, ni en la calle. La puntería se aprende en soledad. Yo, por ejemplo, emputeci de noche, con el walkman puesto y una sábana encima. ¿Entiendes lo que dije? dormía desnuda. Y a veces en los sueños también estaba así, desnuda. No sabía dar besos ni de cariño, pero ya había aprendido a acariciarme.