
Supongo que después de algún tiempo de no enfermarme de gripe, ahora tenía que ser el momento justo. Por un lado agradezco a mi garganta que quiso inflamarse en esta semana y no en el mes de mi cumpleaños, como es su costumbre, así que podría decirse que por ahora no le guardo rencor. Por otro lado, déjenme contarles que vi la película "The Help" la cual me dejó un raro sabor de boca y a menos que hayan sido las palomitas creo que el asunto va más allá. La historia se sitúa en los años 60's justo en medio de la lucha y los movimientos que desataba la gente afroamericana para ser tomados en cuenta, sin embargo, estaban atrapados en una sociedad racista integrada en su mayoría por familias de altos recursos. Nos muestra la perspectiva de las mujeres que ayudaban en las tareas del hogar a las señoras de la clase alta. No quiero ser un spoiler, así que no contaré mucho sobre la trama, pero me llamó la atención el tema y me hice la siguiente pregunta: ¿Qué tanto han cambiado las condiciones de racismo desde esos años hasta la fecha actual? La primera respuesta que mi cerebro maquiló fue: Mmm creo que han cambiado bastante. El ejemplo más obvio es el presidente actual de los Estados Unidos. También creo que en todo el mundo ya existe una mentalidad diferente hacia la gente afroamericana. Sin embargo, reflexioné un poco sobre el caso de nuestro querido México y sin temor a equivocarme, no estamos tan bien que digamos y la verdad no es porque vivamos en un país racista. Es bien sabido que a lo largo de los siglos el mestizaje ha dominado en nuestra cultura y no es la excepción, sin embargo, desgraciadamente México es un país "clasista" Es decir, pareciera que encontramos una forma más sutil de discriminar, pero igual de agresiva. Ese dicho de que como te ven te tratan cae como anillo al dedo en este país. Es algo que existe y hasta parece muy normal. En esta ciudad, en la mayoría de los centros nocturnos es el guardia de la puerta el que elige quién entra y quién no, se pagan cóvers para entrar a lugares, se expiden membresías con beneficios únicos que no cualquiera puede tener, en las empresas hay preferencia por egresados de ciertas universidades, surgen las secciones VIP, toda persona que no pertenece a tu círculo social y que no está de acuerdo con lo que piensas se convierte automáticamente en un “naco” Las personas casi casi necesitan saber en qué escuela fuiste, qué coche tienes, con quién te juntas y hasta tu código postal antes de brindarte su amistad. Aunque suene una exageración, es muy cierto. Es algo que está tan arraigado que ya no lo vemos. Hoy más que nunca vivimos en un mundo aspiracional lleno de marcas y consumismo, el cual se va haciendo más reducido para los que menos tienen. Creo que es un tema muy difícil y sin un fin placentero, pero por lo menos el ser consientes de la situación ya es un paso.
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